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Egresados adultos: “Sin educación pública habría sido imposible terminar el secundario”

El Centro Educativo de Nivel Secundario (CENS) N° 82, en la calle Bragado al 5300, en el barrio porteño de Mataderos, propone a las personas adultas hacer el secundario en tres años, un ciclo más corto que el secundario común.

Terminar la secundaria “permite buscar trabajos mejor remunerados, incentiva a seguir estudiando, mejorar la comprensión de texto para interpretar la realidad y afianzar la confianza personal”, resaltaron hoy adultos y adultas egresadas de una escuela secundaria pública del barrio porteño de Mataderos, que, por distintas razones, no pudieron finalizarla durante su adolescencia.

“Que ellos no hayan terminado la secundaria en los tiempos estipulados por el sistema educativo no significa que no tengan el derecho a hacerlo”, dijo a Télam Marisabel Grau, docente hace 15 años en el Centro Educativo de Nivel Secundario (CENS) N° 82, de donde se egresaron Mónica, Luana y Denis.

Y agregó: “Hay muchos miedos, frustraciones, carga. A veces no terminaron la secundaria porque les decían que ‘no podían’ o por las distintas cuestiones que les pasaron en la vida. En este espacio público pueden volver a intentar, es una oportunidad de aprender y es fundamental”, destacó.

“Volver a estudiar me costó mucho”, contó a Télam Mónica Masuco (59), que se egresó el año pasado de esa institución. “Empecé los primeros días re entusiasmada en 2019, pero en marzo de 2020 con la pandemia me la pasé llorando los primeros meses porque no podía leer de la computadora, tenía una máquina vieja. Me decía a mi misma ‘ya está, hasta acá llegué, abandono’ y acá estoy ¡pude!'”, resaltó entusiasmada la hoy también acompañante terapéutica, al resaltar que frente a la adversidad recibió “mucho apoyo del director -de la institución- y de las profesoras”.

“Antes el que no estudiaba podía trabajar de cualquier cosa. Ahora para cualquier actividad necesitas la secundaria“, explicó la mujer que a los 15 años comenzó a trabajar en peluquería y dejó de cursar el nivel medio, que en ese momento no era obligatorio.

“Mis hijas se pusieron muy contentas de verme terminar la secundaria, me insistieron para que la terminara. Y, también era una deuda que yo tenía con mi mamá”, dijo Masuco conmovida.

El CENS propone a las personas adultas hacer el secundario en tres años, un ciclo más corto que el secundario común. Mónica se volvió una “promotora” de terminar la secundaria entre sus conocidos.

Luana Solis reivindica la educacin pblico Foto Julin lvarez
Luana Solis reivindica la educación público. (Foto: Julián Álvarez)

“Si no hubiera educación pública hubiera sido imposible para mí terminar el secundario”, afirmó a Télam Luana Solís (37), que vive en Mataderos con su pareja y tiene dos hijas, Alma de 11 años y Juana de 7, y se egresó este año en esta institución.

“Averigüé en otros lados y pedían mucho y yo no en ese momento no podía. Y en el CENS, no tengo palabras de agradecimiento, porque cada cosa que necesitaba siempre estaban”, agregó la mujer.

No obstante, recordó que en este y otros CENS, alumnos y alumnas reclaman al área responsable gobierno porteño la necesidad de “crear un espacio de cuidado para niños y niñas hijos de estudiantes” porque “hubo compañeras que tuvieron que dejar de estudiar porque no tenían dónde dejar a sus hijos”, explicó la egresada.

“El poder terminar la secundaria me hizo bien anímicamente y para el día de mañana poder conseguir un laburo”, agregó la mujer que en la actualidad trabaja en un emprendimiento de viandas para empresas.

A quienes dudan de la utilidad de terminar la secundaria, Luana les dice “que lo terminen” porque “uno piensa que no lo va a lograr siendo más grande porque te cuesta un montón, pero una vez que agarran el ritmo ¡se puede! Un montón de veces quise bajar los brazos, me frustré, pero los mismos profesores y el director te incentivan”.

“Cuando empecé la secundaria de chica me quedé en la mitad de primer año -recordó-, tuve que dejar porque mis viejos se separaron y tenía que cuidar a mis dos hermanos más chicos, mi papá trabajaba todo el día. Eso me costó quemar etapas rápido”.

Luego de su egreso, Luana tiene ganas de seguir estudiando la carrera de grado de Trabajo social en la Universidad de Buenos Aires (UBA), concluyó. 

“La escuela pública es lo que tienen accesible, no conocen o no hay institutos privados que estén cercanos a sus posibilidades de estudio. Algunos intentaron en instituciones privadas, pero muchas veces les dicen ‘aprobá el secundario en dos cuatrimestres’ y eso no les permite apropiarse de conocimientos y herramientas reales para ir a la universidad”, explicó Grau.

A su vez, la escuela pública “no solo les garantiza el título, sino que es un trayecto de tres años en los que pueden profundizar en distintos conocimientos y en contacto con otros estudiantes que los sostienen mucho durante la cursada”, afirmó la docente.

También resaltó que “es muy importante el vínculo afectivo que se da entre los estudiantes y las docentes y todo el personal de la escuela que les ayudan a sostener el tránsito, como también el transmitir que ‘vale la pena’ y que la educación pública es un derecho” porque “es difícil para quien trabaja todo el día durante tres años cursar tres horas y media de lunes a viernes”.

Denis Fimiani dice que la secundaria es importante para todo en la vida Foto Julin lvarez
Denis Fimiani dice que “la secundaria es importante para todo en la vida”. (Foto: Julián Álvarez)

“Perdí muchos trabajos importantes por no tener secundario”, dijo a Télam Denis Fimiani (35), vecino del mismo barrio, que tuvo que dejar de estudiar como consecuencia de dos pérdidas que impactaron en su vida durante su adolescencia, el deceso de su padre y su madre.

“Es super necesaria para todo la secundaria, no solo laboralmente, sino para encarar la vida, eso es lo que me transmitieron las profes, para pensar cómo estamos viviendo, me enseñaron a comprender textos que a mi edad no tenía ni idea, es super importante hasta para mantener conversaciones, tratar de entender un poco de política, economía, para tomar decisiones y no tener miedo”, destacó el hoy egresado que trabaja como conductor en la plataforma de traslados ‘Uber’.

“Quería terminar con ese estudio por un tema emocional y laboral también. Yo siempre tuve laburos mal pagos y nunca un sueldo estable“, agregó.

A quienes están dudando, Denis les dice que “lo intenten y no bajen los brazos”, porque él “creía que nunca lo iba a hacer” pero lo logró gracias a la contención de las profesoras, sus compañeros, sus hermanas. “Te abre muchas puertas y es una buena decisión terminar el secundario en una escuela pública“, concluyó.

Denis continuará estudiando enfermería el año próximo. “Como docente es un aprendizaje en todo sentido, y para ellos como estudiantes es muy valioso construir la convicción de que pueden, de que estudiar tiene sentido, que les permite no solo acceder a un título y a la posibilidad de seguir estudiando, sino a conocimiento para comprender mejor la realidad en la que viven y construir lazos de compañerismo y amistad”, concluyó Grau.

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